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¿QUÉ SON?
Las feromonas son señales químicas naturales e inodoras producidas por las glándulas sexuales y que povocan de forma natural la atracción sexual entre individuos de una misma especie. En el caso de las feromonas humanas producen una respuesta en las personas del mimo sexo o del opuesto (dependiendo de la feromona segregada). En los seres humanos los feromonas se activan en la pubertad. Tanto hombres como mujeres producen cantidades variables de feromonas a lo largo de su vida.
¿CÓMO FUNCIONAN?
Las feromonas son detectadas a través del órgano vomeronasal OVN. Cuando el OVN percibe las feromonas envía una señal al hipotálamo que produce una respuesta instintiva de atracción sexual.
¿CÓMO PUEDEN FUNCIONAR LAS FEROMONAS SI NO TIENEN OLOR?
El órgano vomeronasal (OVN), es un órgano independiente al sistema olfativo pero se encuentra alojado en el interior de la nariz (a unos 6 cm). El OVN tiene su propia estructura y enlaces con las estructuras del hipotálamo que regulan el comportamiento sexual.
¿CÓMO SE APLICAN LAS FEROMONAS?
Las feromonas son única y exclusivamente para uso externo. Puedes rociártelas directamente sobre la piel, en la zona del cuello y detrás de las orejas.
¿CÓMO SE FABRICAN LAS FEROMONAS?
Las feromonas que contienen los perfumes y colonias, ambientadores e inciensos, lociones corporales, lubricantes...se desarrollan científicamente y sintetizadas en laboratorio. Se crean feromonas de atracción para hombres y para mujeres.
¿EN QUÉ MEJORAN MI VIDA?
Las feromonas no sólo sirven para potenciar la vida sexual, también mejoran las relaciones sociales y laborales y ayudan a superar la timidez. Cuando nos apliquemos feromonas notaremos cómo interviene también en la conducta de los demás hacia nosotros y en la nuestra propia, pues bajo sus efectos solemos actuar de forma más cariñosa, afectiva y considerada con la gente.
¿EXISTEN REALMENTE?
En el caso de las feromonas humanas se realizaron las primeras investigaciones científicas en 1986 por el Dr. Cutler, Director del Instituto Athena de Pennsylvania, quien acreditó la existencia y el efecto que producen las feromonas humanas documentando todos sus efectos. Con el avance de la ciencia y la tecnología en los últimos años, se han logrado grandes progresos en la experimentación con las feromonas. Tanto es así que ahora podemos sintetizarlas en los laboratorios y comercializarlas en perfumes, colonias, cremas, lubricantes y aceites cosméticos.
¿FUNCIONAN DE VERDAD?
Las feromonas verdaderamente funcionan y son altamente eficaces. Está comprobado que la influencia de las feromonas producen una reacción sexual de manera inconciente. Pero que nadie crea que se está hablando de un producto mágico que sólo por echarte la colonia o el perfume vas a tener que quitarte a los hombres o a las mujeres de tus pies, pues los humanos controlamos excesivamente bien nuestros impulsos sexuales y no nos dejamos llevar…